Sergio Leone estaría orgulloso
Terminé el modo de un jugador de Red Dead Redemption hace tan sólo un par de semanas, estaba un poco escéptico por mi poco afecto hacia el género western, ergo un videojuego con dicha ambientación no me entusiasmaba, lo compré porque las calificaciones en varios sitios habían sido más que favorables, es más, para muchos representó el juego insignia del 2010 (un poco tarde, lo sé). Después de más de sesenta horas de juego, debo decir que esos cabrones de Rockstar se lucieron nuevamente, que ese score en Metacritic es la jodida verdad y que me alegro de que así sea.
John Marston, su historia y su entorno no serán para nada las ideas más originales que hayamos visto en mucho tiempo, de hecho cada elemento de RDR en cuanto al héroe y su argumento son un cliché, pero si funcionan tan bien en un videojuego, es gracias a que Rockstar convierte el cliché en la esencia misma del gameplay, un homenaje interactivo a todas esas escenas memorables del salvaje oeste: duelos a muerte, cabalgatas en el ocaso, casería de forajidos, one-liners de un protagonista justiciero etc. El aspecto ‘clicheresco’ aquí es una ventaja porque te permite participar en cada uno de esos momentos tan indispensables pero sobreexplotados de la películas vaqueras que realmente te hacen sentir ahí. Si hicieran una película de RDR sería un conglomerado genérico del western y pasaría desapercibida, pero afortunadamente, en su condición de videojuego, todos esos elementos enriquecen la experiencia.
No se trata nada más de un Grand Theft Auto con skin del viejo oeste como muchos lo describen, es fácil pensarlo porque a final de cuentas el sandbox es algo que a la gente de Rockstar se le da muy bien, sí existe una relación entre ambos juegos además de su condición de mundo abierto, pero RDR logra separarse de esa burda descripción al unísono que la experiencia envolvente se va creando en el jugador con cada misión; eres John Marston, adoptas su filosofía, de pronto amas cabalgar a toda velocidad, cazar bestias salvajes y echar el lazo a un bandido, te conmueves de su historia y te identificas con él (aunque no tengas ni una puta idea de cómo montar a caballo y el aire del campo te provoque mareos) y todo ocurre sin darte cuenta. Maravilloso.
El toque de Rockstar está ahí no sólo por este cliché bien cuidado y totalmente jugable, el humor negro que tanto caracteriza sus juegos se encuentra en varios detalles, así como recorridos del punto A al B muy simples pero memorables. Es bueno saber que el estudio se preocupa por tener historias bien contadas sin necesidad de largas secuencias de video (Hideo Kojima necesita unas buenas lecciones por parte de la gente de Rockstar), teniendo siempre al entretenimiento del jugador como principal meta. En un mundo donde la tendencia es la guerra moderna, los perks en el multijugador son la sensación y hay diez FPS’s iguales por año, es bueno ver algo como Red Dead Redemption, sí, es un cliché al igual que la guerra moderna pero uno mejor adaptado que cualquier título que se les venga a la mente.







No lo he jugado pero casualmente hoy rento videojuegos, le daré una oportunidad.
Saludos
No te arrepentirás, aun si no eres fan de los sandbox, éste cambiará tu perspectiva.
andaba de divertido corriendo con mi caballo, ademas que grandes escenarios = D de 10 el juego.
cuentame una de vaqueros
Pwned… Get a horse!
DLC en septiembre! loco