Siempre he creído que el referirse a una persona como ‘sencilla’ no debe ser confundido o tomado igual, que si nos refiriéramos a alguien como ‘simple’. Son dos términos totalmente distintos, porque una cosa es dormir en un catre por comodidad que hacerlo porque no te alcanza para comprar un colchón. Lo admito, mi ejemplo es estúpido, pero no deseo explicar mucho tales diferencias, es un tanto axiomático si lo piensan
Mi abuelo no era de los hombres que pasaban horas presumiendo sus logros de cuando joven, no era alguien que encontrara regocijo en la presunción, ni en el odio, ni en el guardar rencor, es más, para su buena suerte, muchas de sus malas experiencias o se le olvidaban o las recordaba con cierta euforia que nos contagiaba de su alegría.
Podía hacer de un evento casi imperceptible, toda una anécdota reflexiva, y no porque exagerara las cosas, sino más bien porque para él, los detalles contaban mucho. Quizá sea por eso, que en lugar de enemigos, se había hecho de una lista considerable de amistades, porque la gente lo encontraba interesante en su forma de hacer, narrar, y vivir ciertos momentos. Y como la mayoría de la gente que llega a su edad, había ocasiones en las que estaba lleno de humor involuntario, pero aun cuando la risa era a costa suya, sabía tomarlo con alegría y respondía a las acciones de manera gentil.
Encontraba gozo enorme en lo que la mayoría de la gente consideraba cotidiano y de escaso valor, como una buena comida con gran parte de su familia, algo de trabajo arduo en el campo por las mañanas y un par de horas de entretenimiento frente al televisor. Él había probado bastantes comodidades que bien le pudieron facilitar la vida por muchos años, pero creo que sus buenas intenciones mezcladas con un poco de costumbre, siempre lo hacían caer en la vieja escuela, mas eso lo hacía feliz.
Heredar cosas que valen más que el dinero es algo que no toda persona es capaz de hacer, tal vez sí, pero no todos suelen hacerlo. Hoy me considero afortunado, porque en lugar de un costoso reloj que ha pasado de generación en generación, o un terreno, o cualquier otra cosa material, sé que mi abuelo sonríe desde donde quiera que este, al saber que me hereda a mí, y a todos sus descendientes, algo de aquella sencillez que tanto lo caracterizaba.
Quizá en ocasiones me cueste mucho dejar mi lado de comprador compulsivo, eso es algo que yo cargaré hasta el día en que me muera, acumular cosas es inevitable para mí pero considero que no he escapado a la herencia en cuanto a los sentimientos sencillos y puros. Incapaz de odiar de verdad, incapaz de hacer enemigos a través de malas acciones con alevosía, incapaz de traicionar mis propias creencias actuando de manera incongruente conmigo mismo.
Gracias abuelo, gracias por lo que me heredas ahora que te has ido, descansa en paz mi muy amado padre.

















quisiera encontrar palabras un tanto mas…… “amables” pero, bueno, sabes como soy:
H.P.Lovecraft dice “No esta muerto lo que yace eternamente, y tras eones aun la muerte puede morir”.
Es decir, que la inmortalidad es alcanzada mientras alguien sigua recordando a aquellos seres queridos que ahora no estan entre nosotros. ya que, si no “viven” de la manera “convencional” vivirán en nuestros recuerdos
Gracias