
En efecto, una moneda de diez centavos. Hoy pase por una tiendita pinchurrienta para comprar un par de chicles y así tener algo de cambio y como resultado de la transacción (un peso con setenta centavos) obtuve treinta centavos; pensé que solo me daría una moneda de veinte y el resto se lo quedaría, porque aceptémoslo ¿Quién en estos tiempos da cambio exacto cuando un producto no cae en la típica moneda fraccionaria?
Podía esperar esto de un supermercado o una tienda de 24hrs pero ¿una tiendita de esquina cualquiera con monedas de diez centavos en su poder? Tiemblo al pensar de donde es que obtienen dichos instrumentos monetarios. A lo que me surge una preocupación; tengo en mi poder treinta centavos, una moneda de veinte y esta moneda de diez que ustedes aprecian en la bonita foto de arriba ¿Qué, en estos tiempos de precipitada crisis económica, puede llegar a tener el precio necesario para gastar mi ya casi inútil posesión capital? ¿Debo buscar un producto que cueste los treinta centavos exactos (no me quiero imaginar qué clase de producto sería) o quizá esperar a que de forma igualmente milagrosa, llegue hasta mi poder otra moneda de veinte centavos y así por fin darle un valor a mi posesión que sea más o menos decente?
No hay duda, son cosas que no lo dejan dormir a uno… quizá hasta lo de en la charola de las limosnas, si alguien tiene mejores usos para este tipo de monedas, déjenlo en los comentarios.
…Por cierto ¿ya notaron que no tengo nada que postear? Bueno es que tengo mucha tarea pero no quise dejar sin actualizar este blog. Mil disculpas.























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