No es nada raro que por aquí en México muchos términos coincidan con la respuesta que adorna el titulo, esas palabras las escuchas tan frecuentemente que asusta la ausencia de sorpresa al oírlas. Precisamente obtuve esas mismas palabras al responder la interrogante “¿Y tu a que te vas a dedicar?” Hace unos días que una vieja amiga me puso enfrente tal pregunta a la cual le di por respuesta, una de las profesiones que se han vuelto peligrosísimas en estos últimos años, quizá más que aquel que le da de comer a los tigres en un zoológico; cosa que entristece pues no debería ser así.
Ser periodista se ha convertido en una de las profesiones más arriesgadas aquí en México; cuantos de nosotros no hemos visto en periódicos, televisión o radio que alguien se acaba de despachar a balazos a un reportero, las cosas no pintan bien para quienes tenemos el deseo de ejercer tal profesión, de ahí que cualquiera que piense en periodista de inmediato expresa el ‘eso es bien peligroso’. No es solo la muerte temprana lo que coloca a México en el segundo lugar más peligroso para ejercer el oficio (esto vía El universal), sino también el subjetivismo que hacen manejar muchas empresas con respecto a las noticias, tergiversar las notas, falta de ética o profesionalismo y un montón de etcéteras son factores que hace que el país apeste totalmente en el terreno periodístico.
No es mi deseo profundizar demasiado en los porqués, tardaría años en encontrar verdades absolutas al problema, pues son distintos los factores que han convertido a este país en un lugar terrible para el periodismo. Hoy quiero referirme a lo que me ha a orillado a pensar que ésta puede ser mi especialidad una vez que termine la licenciatura en Ciencias de la Comunicación, que si bien apenas estoy empezando, hay quien dice que ya hay que visualizar el futuro para tener una meta clara. Mi carrera es compleja –obvio todas lo son-, más sin embargo quiero pensar que no todas tienen tantos complejos de atención cultural, social, política, publicitaria, propagandística y de entretenimiento; combinar todos esos aspectos utilizando herramientas como la persuasión, tratando de compenetrar en distintos círculos sociales… bueno, tan solo de escribirlo me duele la cabeza. De entre todas esas cosas en las que un licenciado en Ciencias de la Comunicación se puede ver inmiscuido ¿Por qué periodismo?
Desde niño he tenido el enorme placer de haber conocido la lectura. Yo no soy el clásico presuntuoso que luce sus obras literarias y se mofa de quien solo lee el libro vaquero por las tardes, a fin de cuentas todo es lectura, guardando las dimensiones de la comparación anterior, es obvio que ninguna revista podría llenar los virtuosos placeres de un libro, pero no por eso deja de ser una lectura, soy asiduo a los libros claro, pero también [y sobre todo] a la revistas. Desde mi pueril etapa de la vida, he gustado de coleccionar revistas, en un principio solamente por su contenido, luego y de forma inconciente, por su estructura y estética; conforme fui creciendo me di cuenta de que no solo era por buscar información, poco a poco nació el gusto por formar colecciones enteras, lo admito ¿Cuántas personas dicen ser fan de las revistas? Soy un caso especial. Cuando tuve la oportunidad de ver el trabajo de edición de una forma relajada aquí, poco a poco me di cuenta de que eso era a lo que me quería dedicar el resto de mi vida, estoy conciente de que TDQ fue un sitio que mostró el lado divertido de los editores, pero también que no todo es risa y diversión, que hay responsabilidades enormes, un lugar donde el tiempo es tan valiosos que desperdiciarlo es pecado, así vi reflejado el panorama desde el asiento del lector. Pero TDQ fue más que eso, fue una forma de poner en contacto al editor con el lector, una forma sin duda novedosa a comparación de las cartas o las visitas, fue una forma de demostrarnos su trabajo y lo profesionales que son. Estoy muy agradecido con todos y cada uno de los que estuvieron/están en TDQ, todas las personas que tuvieron ver de forma indirecta en mi decisión, pero sobre todo al maestrazo Rodrigo Xoconostle quien fuera el autor intelectual de aquella gran comunidad de blogs, alguien a quien no tengo el placer de conocerlo en persona pero que a través de un sin fin de editoriales en Quo y Conozca Más así como cantidad inimaginable de conocimiento desparramado en sus post de TDQ (ahora ya en Paiki), me dejaron ver al profesional, a una persona que se gano todo mi respeto por medio de tantos y tantos escritos. Y si, llegue a TDQ precisamente por las revistas.
Hoy quiero ser periodista para algún día tener el placer de laborar en una editorial, hoy mi visión es esa; me dijeron que a lo largo de ésta carrera, las experiencias y los trabajos que tenga me harán reflexionar sobre esa perspectiva […] puede ser, pero hasta que ese día pase, hoy ese es mi sueño y lo comparto con ustedes.
Que si es peligrosa, si. Que si no es bien remunerada, tal vez. Uno nunca hace o toma las decisiones más importantes de su vida pensando en los riesgos, y definitivamente nunca lo hace pensando si obtendrá un gran beneficio monetario, y si lo haces que pena por ti, uno toma este tipo de decisiones con tal de realizarse personalmente y ¿Por qué no decirlo? Encontrar la felicidad. Finalmente quiero agradecerles todas esas personas que estuvieron detrás de los cientos de miles de escritos que me hicieron tomar esta dedición, a las personas que me apoyaron al tomar esta licenciatura y a todos aquellos que siguen haciendo ese extraordinario trabajo periodístico y editorial (que ya son pocos), a todos ellos muchas gracias y deséenme suerte.

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