Fue un miércoles lleno de sorpresas, primero me toco ver un pleito entre dos conductores en el centro de Puebla (bueno ya ni es tan extraño), vi parabrisas rotos y a policías obesos tratando de “resolver” la citación (noten las comillas en la palabra resolver), también me tope con personas que hace tiempo no veía, encontré un billete de $20.00 en mis pantalones (¿apoco no es grandioso cuando encuentras dinero de esa forma?), pero de entre las mejores sorpresas de este día, fue el repentino regreso a la Terraza.
¿Qué es la Terraza?
Es un bar-botanero que se encuentra a las afueras de Snakelandia y que en meses atrás nos gustaba frecuentar, sin embargo debido al poco control que muchos de mis amigos y yo tenemos con el alcohol, dejamos de ir tan seguido y reorientamos nuestros caminos hacia una diversión sana, sin embargo tras una visita repentina de Kachacuas y Borre, decidimos que era hora de darle una segunda oportunidad al lugar.
No me malinterpreten, no estoy sugiriendo que somos unos borrachines empedernidos, es solo que el lugar es agradable y hasta cierto punto podríamos calificarlo como un bar-light, es decir, no es un bar-hardcore en donde hay briagos cayéndose de la barra, hablando incoherencias o tirados en el piso, La Terraza es un lugar donde la gente de Sankelandia va a platicar y relajarse, y eso es precisamente lo que hicimos, relajarnos.
Aunque no tomamos esto como excusa para el consumo del alcohol, si disfrutamos de las bebidas, pero aquí es adonde viene la sorpresa, la automoderación, que en cierta forma me hace sentir viejo pero muy responsable. Y es que los días en que bebíamos como pubertos primerizos quedaron atrás, afortunadamente me di cuenta de que ya no es la clásica escena de tomar, hablar incoherencias, gritar vulgaridades, vomitar, seguir tomando y vomitar mas. Estamos lejos de ese cuadro y me alegra bastante, ahora tomamos por el puro gusto de la convivencia, si suena algo tonto pero es cierto.
Y como lo narre anteriormente, este miércoles volvimos y fue un buen día, note varios cambios en el lugar, ahora por $10.00 puedes bailar con una de las bartender (irónicamente solo una de las chicas esta guapa y siempre esta ocupada), quitaron la molesta pintura fosforescente de las mesas y hay una sabia advertencia que puede ahorrarte mucho dinero y dice mas o menos así: “Al que vomite sobre alguna de las mesas, se le multara con $65.00, además nos reservamos el derecho de admisión a personas en alto estado de ebriedad”… a que precavidos son los muchachos de la Terraza.
En fin, nos la pasamos muy bien y tuvimos tiempo para hablar de diversos temas, entre otros, se discutió sobre el nuevo rumbo que tomara el siguiente video de Días de Ocio© el cual cambiara abruptamente su formato, en futuros post podrán saber mas de el. Y bueno solo me resta compartirles algunas de las fotos que se tomaron en diferentes visitas a este nuestro bar por excelencia, muchas de estas fotos son de mese atrás, recuperadas por el Monkey, agradézcanle porque al fin las encontró.






En la foto 4, esa la única propina que hemos dejado, y la última foto en realidad esa no es de la Terraza pero como soy un ególatra descarado les dejo una foto mía. Ja!
















mendigos no invitan pero va nos reunimos luego para pistiar no morros y para un fatal fury con la culebra…
Pues es que siempre que vamos nunca estas, y en muchas ocasiones no lo planeamos, basta con que alguien diga (que por lo general siempre es el Kachacuas) “vamos a pistear” para que de inmediato estemos en La Terraza, pero chance y vamos para este 15 de Septiembre.
claro que si morro, apoco crees que no vamos a pistear este 15
ora que mamada quien es loba alfa el kachacuas???
pero va unas chelas cero alcohol de las nuevas y una taquiza…